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sábado, 10 de octubre de 2015

VIVIR EN «MODO AVIÓN»


«Los pueblos son todos igualmente estúpidos, no hay diferencia. Depende de los individuos, no del sistema, el que se realice lo justo o lo estúpido y malo.»
Hermann Hesse

Despertarme sin despertador, regalarnos un beso agradeciendo un amanecer más. Alí, nuestro perro mayor, que nos siente despiertos acude a nuestra cama a darnos besos de alegría. Levantarme y abrir las contraventanas para ver como el nuevo día ilumina el cambiante jardín. Vestirme con la ropa que tengo más a mano. De camino a la cocina ya está esperando sus mimos mañaneros nuestra «lobita», una cachorrita, que apenas ha cumplido tres meses. Ya en la cocina sirvo agua para apagar la sed y facilitar la desintoxicación que nos provoca el simple hecho de vivir. Pasarme luego a saludar con piropos a las gatitas, rellenarles los comederos y abrirles para que corran entre las flores haciendo la ronda para mantener controlada la población de topillos.
Sin prisas ya estamos preparados para salir a dar un largo paseo con los perros por los bosques que nos rodean; caminar sin cámaras de fotos, ni «tabletas» ni móviles. Todo el tiempo para nosotros, para vivir y sentir todo el esplendor, el silencio musical y el equilibrio de la naturaleza viva, en estado puro.
Volver cansados, sedientos y sudorosos al calor del hogar. Yo preparo el desayuno mientras Manuel aviva la chimenea y va poniendo orden por la casa. Sentarse luego a la mesa a reponer fuerzas y saborear todo un completo desayuno hecho con mucho amor. Tranquilos, mirando a la comida o a nuestros ojos, masticando despacio, sin prisas; hablando de lo que haremos y de lo va surgiendo, haciendo planes y deshaciéndolos.
Yo sé dónde estoy, quien me quiere también; quien me necesite puede tenerme. Prefiero, eso sí, una visita a una llamada telefónica; prefiero recibir una carta a un email. Prefiero reunirme en el bar con los amigos a cualquier red social, pero aun así sigo manteniendo en ellas mis cuentas y mi correo electrónico que reviso más o menos una vez por semana, si me acuerdo. Conservo los móviles que se pasan la mayoría de los días durmiendo agotados sin energía; no me importa, para eso está «el fijo», y quien quiera localizarnos puede hacerlo. 
No vivimos aislados en una burbuja, vivimos un paraíso particular que se ha ido perfeccionando a base de esfuerzo, dedicación, tiempo y mucho amor. Vivimos sin renunciar a nada pero sabiendo escoger lo que más nos conviene en cada momento. 
Y si alguien se olvida de nosotros lo entendemos, nosotros de momento, y mientras la salud nos acompañe no nos olvidamos de nadie ni de nada.
Simplemente vivimos, enamorados, eso sí, de todo lo que nos rodea.
©Miguel Je   2015 Octubre

jueves, 26 de febrero de 2015

Living in red



«Nunca debe el hombre lamentarse de los tiempos en que vive
pues esto no le servirá de nada.
En cambio, en su poder está siempre mejorarlos.»
Thomas Carlyle

No soy yo precisamente un hombre que acostumbre a lamentarse por nada, siempre he sido y soy, creo, bastante conformista, y sí, también un poco cómodo, lo reconozco. Quizás por ello nunca he sido el primero en nada, me he conformado con ser uno de tantos, no me ha gustado nunca sobresalir, me he inclinado siempre por pasar desapercibido, por ser invisible; no sé si lo consigo, lo que sí sé es que me gusta más vivir en segundo plano. Por eso a la hora de decantarme por una profesión dentro del mundo audiovisual elegí estudiar para estar detrás de la cámara, incluso mucho más atrás: escribiendo las historias. Esto no quita que de vez en cuando me guste jugar y ponerme ante los focos, pero un ratito, bajo otro nombre e intentando pasar sin pena ni gloria. Aun así soy consciente que no siempre uno consigue lo que pretende, a veces el querer pasar de perfil hace que uno llame más la atención sin pretenderlo. Es difícil si uno vive en un pueblo conseguir que no le tengan en cuenta, en una ciudad es mucho más fácil. Y por qué ese empeño es ser lo más anónimo posible, pues muy sencillo: para ser más libre, para ver sin ser mirado, para escuchar sin que me hablen, para contar sin que me pregunten.

No soy tampoco un hombre conflictivo pero no me dejo pisar, evito las confrontaciones pero si me acorralan, y no hay un mar o un bosque cerca en el que refugiarme, entonces sí, entonces pienso rápido, grito y corro más que nadie, cierro mi mano izquierda y levanto el puño bien alto, entonces ya no me importa ser enfocado, y de mis entrañas sale una energía desconocida. Por todo esto en situaciones complicadas puedo derrumbarme o hacer que salga lo mejor de mí. Esa es mi fuerza, una fuerza aparentemente débil pero de una firmeza impresionante. Da lo mismo que esté en Galicia, en Madrid, en Altea, en La Vila, en Benidorm, Finestrat o Londres, mi grito siempre será el mismo: un canto a la libertad; cantando lo soluciono todo.

Me gusta vivir tranquilo, pausadamente, no me gustan las prisas -no puedo, si tengo prisa siempre se me olvida algo-. Considero el respeto imprescindible para la convivencia. Me gusta la Naturaleza y los animales, las personas también, pero no me gusta que me ataquen, ni que me invadan. Si me siento agredido, primero cuento: uno, dos, tres... y así hasta diez, luego puedo girar y darme la vuelta o puede que salga mi instinto de supervivencia, Mendel ya no es mi rey, dos y dos ya no son cuatro, mis neuronas se desnudan de mielina y aumenta la materia gris de mi cerebro y sólo pienso en la genética evolutiva: sobrevive el más fuerte, entonces yo quiero ser el más «strong». Si yo no he elegido el lado salvaje tampoco querría vivir en rojo; el verde, incluso el «blue» o el negro son mucho más cómodos, y no te digo del blanco, pero las circunstancias pueden más que yo. 

El jodido Medio Ambiente me hace gritar, ver como el hombre va desintegrando la Naturaleza me hace gritar, de la misma manera que palpar el «power», el único entendible: el «money», «money» es el «king». Entonces paso del naranja al rojo intenso, al rojo pasión: el «passion red».

Fumo verde mentol, bebo «green beer», siento naranja, pienso en blanco pero no me queda más remedio que actuar en «red». Vivo sin red a la sombra de un bar. «I lived without love sitting in the chair. I can to see the sea... I can to feel yet»

Estoy hoy en Altea, el pueblo blanco, en La Plaza, es septiembre, fin de siglo, el poniente se ha llevado a los artistas a otra dimensión pero yo inexplicablemente sigo aquí, y mi corazón rojo sigue llorando y gritando.
«I want to free for ever.» ¡Si quiero yo puedo! Yo quiero, entonces si puedo; pura Lógica.

©Miguel Je 1999

miércoles, 25 de febrero de 2015

L' Spill



«Y es que el destino no es una cuestión de suerte; es fruto de una elección.»

Una vez al describir a un amigo escribí de él que era mi misma imagen en un espejo. Recuerdo también que un día me atreví a decírselo y no me entendió lo que quería expresarle, y no por culpa de mi mal inglés pues llevaba apenas unas semanas viviendo en Londres y la verdad todavía me costaba, aún hablaba traduciendo mentalmente del español, así que hablaba lentamente y haciendo muchas pausas, por eso no era difícil entenderme lo que decía. Él entendió mis palabras pero no el significado de la expresión. Éramos iguales, como cuando te miras al espejo, ¡clavados!; pero como con la imagen de un espejo, no la puedes tocar, las separa un cristal. Esa sensación la tuve pasada apenas una semana de conocernos, por cierto, en una fantástica fiesta, guinda de una noche memorable de la que seguro escribiré en otro momento que venga más a cuento. Yo me estaba enamorando y eso me frenó, lo hizo porque me asustó, me dio miedo, miedo a perder la cabeza, miedo a perderme, miedo a sufrir; supe que sería así si continuaba. Esto ocurrió una noche mientras le esperaba a que llegase de la facultad -él también era biólogo. No le dije nada, ni por llegar tarde ni de mi premonición, simplemente nos lavamos los dientes, nos metimos en la cama e hicimos salvajemente el amor; y sí, digo bien, el amor -si hay algo que sepa diferenciar bien es follar y hacer el amor. Nos levantamos a comer algo y nos volvimos a lavar los dientes, otra manía que compartíamos. Hablamos y hablamos hasta que casi amaneciendo se quedó dormido y yo me levanté sigilosamente y me puse a escribir lo que se me ocurrió, empezando por:
 «Mounir duerme feliz como un niño chico, Mounir es mi misma imagen en un espejo, es mi revés, soy yo girado 180º, miro sus ojos y los reconozco míos…
Cuando uno se encuentra ante un espejo y se mira, ve. ¿Qué podemos ver? Todo lo que queramos, pero lo primero que solemos hacer es mirarnos a los ojos, miramos nuestros propios ojos. Un espejo es un gran libro lleno de respuestas, y de sorpresas o sustos...»

Hoy añadiría que un espejo no tiene por qué ser de cristal, todo lo que refleje una imagen es un espejo, nos podemos reflejar en los ojos de otra persona, incluso en los de la persona que amamos o de la que estamos locamente enamorados. También nos podemos confundir y creer que estamos ante un verdadero espejo y simplemente es un cristal que no refleja y si transparenta. Cuando realmente estamos ante un espejo nos vemos reflejados y empezamos a entender y a vernos realmente como se nos ve en él, como nos vemos nosotros a nosotros mismos; un espejo no nos dará la imagen de cómo nos ven los demás, salvo en una excepción: cuando enamorados nos miramos en los ojos de nuestro amor, entonces sí que podemos descubrirnos por los ojos de otra persona; ahí sí que podemos ver como se nos ve. No siempre estamos preparados para vernos realmente cómo somos, nos puede asustar vernos reflejados en alguien, es fácil que descubramos una realidad que no nos satisface. Ahora entiendo muchas sensaciones que en su momento malentendí pero que a pesar de ello puedo decir que reaccioné inconscientemente bien. Dejar una relación cuando estaba tan a gusto sólo porque creí ver que era mi reflejo es raro, no me extraña que Mounir no me entendiera cuando le dije que él era mi misma imagen reflejada en un espejo pero, sin embargo, luego si entendió los motivos por los que no quería continuar, seguramente él sentía lo mismo que yo: que ambos habíamos traspasado el espejo como Alicia. Yo me metí en él y me vi con sus ojos y a él le pasó lo mismo. Eso nos asustó y nos puso de acuerdo, no estábamos preparados, teníamos mucho que aprender y juntos nos era imposible. Aún así nos dimos un fin de semana juntos, los dos solos, dando rienda suelta a nuestro amor disfrutando de una primavera londinense rebosante de flores multicolores, luminosa a más no poder, sabiendo el día y la hora en la que la carroza se convertiría en calabaza pero ajenos completamente a los relojes. Fueron dos días y dos noches maravillosamente inolvidables en los que no sólo descubrí nuevos placeres, descubrí al mejor amante, al mejor amigo, me descubrí a mí, descubrí un Londres que no había visto antes, descubrí el poder del amor. Aprendí en cuarenta y ocho horas a quererme y a valorarme como nunca antes. El domingo después de comer en una terraza en Portobello me acompaño al metro y nos fundimos en un abrazo, y lloramos... Lágrimas de felicidad, lágrimas de despedida. Fue duro decirnos adiós, no lo hicimos realmente, solamente dijimos: see you again!!! Pero aún no ha ocurrido, él se fue al poco tiempo a vivir a San Francisco, como eran sus planes, a seguir con su investigación del HIV y yo también acabé volviendo a Madrid para continuar mis estudios de producción y realización de TV. Eran nuestros objetivos y los realizamos. No hemos dejado de saber uno del otro, por cartas, por teléfono, por email y ahora por facebook. Ha vuelto a Londres, ha conseguido lo que que quería, es un reconocido investigador en el mundo de la virología pero seguimos viviendo cada uno a un lado del espejo. ¿Quién de los dos se atreverá a cruzarlo antes?

©Miguel Je 2015 Febrero

lunes, 23 de febrero de 2015

LA HUMILDAD

«No envidies nunca la vida de una persona, pues no sabes cuánto camino lleva recorrido.»

Hay días de invierno que me son propicios para recrearme en la nostalgia. La mayoría de las veces me surge por intentar encontrar algo perdido entre mi desorden y otras por la necesidad de poner un poco de orden ante la llegada de algún invitado o invitados. Hoy, por ejemplo, ha sido porque no encontraba unos papeles del catastro; busqué en varias carpetas en las que por lógica deberían estar, por contener documentos oficiales, y nada. Miré por estanterías, entre mis papeles mundanos, en carpetas con recortes y hojas de periódicos ya envejecidas con artículos escritos por nosotros durante los años del «boom inmobiliario»; y nada. De repente, encima de la impresora, vi una montaña de papeles y me lancé a ella. La revisé meticulosamente; había un fajo de quinientos folios aún vírgenes más unas cuantas revistas de Rock de Lux, fotos, un libro sobre el cine de Almodóvar y dos carpetas: una transparente y otra de cartulina amarilla, precisamente fue ésta la última que examiné, y nada más abrirla me encontré con un texto escrito aún con la «olivetti» eléctrica que, todavía, conservo -es que soy tan sentimental que nunca me desprendo de aquello que amé, y esa máquina tiene su propia historia, y hoy no toca, pero recuérdamelo otro día y te la cuento-, tenía un título centrado en mayúsculas: «LA HUMILDAD». Seguí leyendo:

   «Paciencia y confianza no deben faltarnos nunca, pero en esta sociedad de fin de siglo son difíciles de conservar. Pararse y mirar no es tan fácil, hay tanto que ver y, además, los problemas que nos surgen cada día nos aceleran y por tanto nos ciega impidiéndonos valorar lo bueno que, también, siempre nos rodea. Vivir en esta sociedad cuesta cada vez más, al menos a mí y también es lo que veo a mi alrededor: vivir mata... y fumar remata -por cierto, últimamente no paro de fumar, he de controlarme-.  La sociedad está programada, y si uno se sale del ritmo exigido acabará por perderse en el universo del caos; atemorizados les gusta tenernos. Y digo yo que toda bendición que no es aceptada se convierte en una ilusión para ellos y una maldición para nosotros. Por ejemplo: si el solitario es una maldición de familia el misterio del solitario es su bendición aunque no sea su mayor ilusión. He oído muchas veces que cuando uno desea algo todo el Universo conspira para que puedas realizarlo pero, por experiencia, puedo decir que no siempre sucede instantáneamente  este hecho pues lo deseado ha de sernos realmente necesario para nuestra evolución.
La vida está llena de ciclos, todos lo sabemos, pero lo difícil está en sobreponernos a ellos. Un ciclo sólo nos prepara para el siguiente, por eso pienso en la gran importancia que tiene la  humildad, una  virtud imprescindible que nos capacita para aceptar nuestra evolución. El diccionario define en su primera acepción esta palabra como una virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento; la segunda se refiere como la bajeza de nacimiento o de otra cualquier especie; la tercera: sumisión, rendimiento. Yo añadiría que la humildad es un sentimiento de la propia inferioridad. Ser humilde es ser consecuente, es no ser como no nos gusta que sean con nosotros;  ha de haber una relación lógica entre los principios y la conducta de una persona. Cuando algo no va bien no debemos dejarnos arrastrar por la inercia pues eso sólo nos conducirá a algo peor.
Hace unos meses decidí cambiar de ciudad pensando que con el cambio solucionaría una vida que no me llenaba. Cometí un tremendo error escapando de un problema en vez de solucionarlo,  y éste me llevó a otro y así hasta encontrarme en el caos. No fui humilde, ni por tanto consecuente y ahora no puedo borrar nada de lo que me ha pasado. Voy a ser humilde ahora, reconozco mi error...»

Uff, han pasado tantos años, tantos como dieciséis, y ahora lo entiendo todo... Gracias a mi ataque de humildad ese día estoy hoy aquí, y es más, puedo decir que ha sido un tortuoso pero divertido camino para llegar al mejor lugar: el pueblo donde me crié, el pueblo de mis más tierna infancia. Reconocer mi equivocación fue un primer paso para acabar volviendo a resolver los problemas de los que había escapado. Y aquella dura vuelta ahora la veo perfecta, me hizo crecer, me hizo ver, me hizo saber, me hizo encontrar el verdadero amor, el amor incondicional; sí, ocurrió porque ya estaba preparado para corresponderlo.

Sigo leyendo:
«... y afrontando el trabajo necesario para salir del pozo. He viajado sólo pero he implicado a más personas en mi caída. He perdido a mi pareja, le he abierto los ojos y me ha visto: le he mostrado lo peor de mí, no ha podido soportarlo y me ha abandonado.. Ahora estoy solo y hundido; reconozco mi debilidad y lo poco que soy sin su apoyo. Mi pareja... mi pareja... ¡¡¡No!!!  ¿Ya puedo decir su nombre sin echarme a llorar? Veamos: VICTOR. Víctor, Víctor... Y me eché a reír, ¡hacía tanto! Victor era mi único punto de referencia válido.
Ahora estoy solo ante mí. Yo soy todo lo malo y lo bueno que tengo. No me queda más remedio que quererme y seguir mi evolución; si no me quiero yo, ¿quién me va a querer? He de levantarme de mis ruinas y caminar lento, humilde y sumiso; cuidar de lo que me rodea y generar yo mismo un círculo de Energía positiva.»

Fue un buen paso, una buena reprogramación que funcionó. Volver a la gran ciudad desde ese momento me costó apenas unas semanas. Es verdad que a partir de ese momento el Universo acordó organizarlo todo para que yo volviera a Madrid. Por poner un ejemplo: en pocos días una amiga me contó que otra actriz amiga suya se venía precisamente de allí a trabajar al parque de ocio Terra Mítica y estaba buscando un intercambio de casa. Eso fue perfecto, ya no necesité más detonantes. Nos caímos bien, le gustaban los animales... eso me dijo la muy zorra y me lo creí: le dije que había un gato que venía a comer a menudo y que entraba por una ventanita del baño, que no se la cerrara y le pusiera comida en su cuenco, un cuenquecillo lila; esa fue mi única condición para intercambiar las casas. Todavía me estremezco cada vez que limpio esa ventana y veo los arañazos de mi adorado Aurelio por tratar de abrir la ventana, en fin...

«... Todavía es Otoño, pero es el más frío de estos últimos años; los nativos de la zona lo comentan, y yo lo sufro a pesar de mi helado corazón. Las noches se hacen demasiado largas y solitarias para ahogarme en lágrimas borracho de libertad. Todo es más duro sin un hombro sobre el que reposar la cabeza y mi cuerpo se tensa de añoranza. Mi mente cansada busca algún recuerdo agradable para perderse y poder descansar. Con los ojos cerrados veo otra ciudad: es Venezia, donde hace años nos prometimos amor eterno... No quiero pensar que todo terminó, no quiero despertarme del sueño y encontrar tu lado vacío. Amanece un nuevo día y sin ti, existe, aunque no lo quiera, una nueva realidad.

No me queda más remedio que aprender a vivir con tu recuerdo y sin tu presencia. No me queda más remedio que aprender a vivir sin tu recuerdo. No me queda más recuerdo que aprender a VIVIR.»

Y aquí sigo: aprendiendo a vivir viviendo.

©Miguel Je 2015 Febrero

martes, 13 de mayo de 2014

PASÁNDOSE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN POR EL RABO


«¡Y yo pasándome las opiniones del ministro del interior por el culo!»
«El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha anunciado este martes que ha ordenado a la Policía investigar los mensajes injuriosos que se lanzaron ayer en las redes sociales, principalmente en 'Twitter', contra la presidenta de la Diputación de León y del PP en esa provincia, Isabel Carrasco, después de haber sido asesinada.
"Hay que limpiar las redes de indeseables", ha enfatizado el ministro, quien ha defendido que al igual que es necesaria la seguridad en campos como la seguridad vial también lo es en Internet.
Fernández Díaz ha destacado que las Fuerzas de Seguridad del Estado cuentan con unidades en la investigación de este tipo de actividades y ha tachado esos comentarios como "actos de apología del delito y del odio".
Ha recordado que hace pocos días la Guardia Civil realizó una operación contra una veintena de personas acusadas de enaltecer actos de terrorismo y menospreciar a las víctimas.
El ministro ha hecho estas declaraciones tras presidir el acto de conmemoración del 170 aniversario de la Fundación de la Guardia Civil en la localidad madrileña de Valdemoro.
El portavoz de Sanidad del PSOE en el Congreso, José Martínez Olmos, ha urgido al Gobierno a regular las redes sociales "ante la catarata de comentarios indignos que muchas personas desalmadas vertieron en las redes sociales".
Por su parte, la concejala socialista de Vilagarcía de Arousa Susana Camiño ha dimitido este martes después de haber escrito en su cuenta de Facebook: "Prefiero no comentar pero quien siembra vientos recoge tempestades".
La presidenta de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE), Elsa González, ha pedido diferenciar "el periodismo de las redes sociales" tras el asesinato de la presidenta de la Diputación de León, ya que, a su juicio, "en ningún medio de comunicación hubiese pasado lo que ocurrió ayer en las redes sociales", en alusión a las reacciones que se sucedieron después de este suceso.
Por su parte, el exjuez Baltasar Garzón ha calificado de "sorprendente" que el Ministerio de Interior "dedique esfuerzos a investigar" lo que se dice en las redes sociales porque en caso de que se lancen informaciones "injuriosas o calumniosas" quienes deben actuar son "quienes se sientan agraviados". "No creo que sea lo mejor que puede hacer el Ministerio de Interior en este momento", ha dicho.

 Alonso: Twitter "se está convirtiendo en un lugar poco recomendable"



El portavoz del PP en el Congreso, Alfonso Alonso, ha expresado la repulsa y condena del grupo parlamentario popular por el asesinato de Carrasco, que -ha dicho- ha sido víctima de la "sinrazón". Alonso ha hecho estas declaraciones a los periodistas en el Congreso antes de la reunión de la Junta de Portavoces, tras la que viajó a León junto con el secretario general del grupo popular, José Antonio Bermúdez de Castro, para trasladar el pésame a los familiares de la fallecida.

El portavoz del PP en la Cámara baja ha explicado que este crimen ha provocado una gran "consternación" entre los diputados, particularmente los que más habían trabajado con Carrasco en Castilla y León y todos los que la conocieron. "Ha sido víctima de la sin razón y desde aquí mandamos un mensaje cariñoso a la familia y nuestro pésame, que también tendremos ocasión de dárselo personalmente", ha señalado.

Asimismo, ha censurado algunos comentarios "inaceptables" que en algunas redes sociales se están haciendo sobre este suceso: "Hay alguna red social que se está convirtiendo en un lugar muy poco recomendable", "no voy a darles más cancha, creo se califican a sí mismos", ha dicho. No obstante, ha añadido que España es un país solidario de "gente buena" y que cuando se produce un crimen de esta naturaleza el "sentimiento es de repulsa en toda la gente que importa"
Fuente: Público.es


¡Jajajajaja! Lo que nos faltaba ya!!! Vamos que encima va a estar penado alegrarse de una defunción, con lo bonito que es la muerte, te libras por fin de todos los problemas mundanos y alcanzas el paraíso terrenal y vivirás feliz el resto de la eternidad. No lo entiendo, si ellas son también ultracatólicas, como yo, y la ley de Dios dice, creo recordar de cuando iba a la catequesis, que daba un sacerdote muy amable y cariñoso con los niños, bueno con unos más que con otros, pero era majo, y entre nosotros, estaba muy bueno, tenía un pollón, o al menos, yo que por entonces era muy chiquito, me parecía enorme y me quedaba petrificado mirándosela cuando me acompañaba al baño y se ponía a mear a mi lado y tardaba media hora en escurrirla y aquello iba creciendo, a él debía de gustarle enseñarla porque meaba desde lejos y era imposible no vérsela y además como le iba creciendo para mí era como magia potagia, y me decía que si me la metía en la boca aún le crecería más, y se empeñaba en que lo hiciera, pero yo no era muy atrevido y como por entonces no tenía una bocaza como ahora pensaba que si me metía aquello se me podía quedar atascada y luego qué... A qué venía esto? Ah, que muy mal, estos del PP son tan hipócritas que van de superreligiosos pero luego no tienen escrúpulos ni nada a la hora de incumplir los mandamientos de la ley de Dios. Claro, ya lo entiendo, como son tan malos y pecadores, tiene miedo a la muerte porque saben que se pasarán el resto de la eternidad ardiendo en el infierno. Qué pena de humanos, que futuro tan ardiente les espera. Yo como soy bueno estoy deseando morirme para pasarme el resto de la eternidad viviendo sin trabajar, y encima sin cuerpo que alimentar pero viviendo en un estado perpetuo de felicidad tocándome los cojones que no tendré pero como tendré imaginación me imaginaré con unos cojones como los del toro de Osborne y unas grandes manos para tocármelos, o mejor imaginaré a todos esos políticos a los que la vida les ha hecho robar, cometer adulterio, joder la vida a los ciudadanos, y subirnos los impuesto y bajarnos los sueldos, dejarnos sin derechos, y multitud de obligaciones, mentirnos, vamos a todos aquellos que nos han estado dando por culo estos años los obligaré a que me los toquen ellos pero antes haré que sean pequeños como duendecillos y que en vez de tocarme con sus manecillas me los laman y y se pasen por mi capullo utilizando sus lengüitas como si bajaran por un tobogán; todos políticos corruptos, curas pederastas, hijas de puta alcaldesas, o presidentas y presidentes de Comunidades Autónomas y toda la Casa Real en pleno.
¡¡¡Ay quiero morirme ya!!!
©Miguel Je 2014

martes, 4 de febrero de 2014

Mi padre, mi sastre, mi maestro.


«Perdimos lo que no teníamos; son maneras de encontrar.»

Hace dos años era domingo, hoy es miércoles. Hace dos años estaba en el este, hoy estoy en el oeste. Hace dos años yo emprendía viaje hacia aquí, hoy voy hacia allí. Hace dos años conducía llorando, hoy lo hago sonriendo y cantando las mismas canciones que sonaron en todo el trayecto una y otra vez durante las diez horas que tardé en atravesar la península de un extremo al otro. Diez horas de lágrimas, diez horas de rabia, diez horas hablándote entre gemidos, y tú sin decir nada, ¿qué podías decir si estabas muerto? Sólo podías escuchar todo lo que en vida no había podido decirte, quizás porque nunca había tenido el valor de hacerlo o porque pensaba que no te interesaban. Ahora sé que yo estaba equivocado, ahora sé un poco más, ahora como puedes ver soy más simple, menos orgulloso y mucho más práctico. Desde que te conocí, con cuatro años, nunca nos entendimos. Te odié durante demasiado tiempo, luego pasé por una etapa en la que te ignoré y sólo unos meses antes de que sonara el teléfono ese domingo a las ocho de la mañana me di cuenta de que te quería, creo que lo descubrí en el mismo momento en el sentí que yo te importaba y que siempre había sido así. El día en que mi hermana mayor me comunicó tu muerte (la pobre ha tenido que darme las dos noticias más jodidas de mi vida) me di cuenta de yo fui el que te cerró la puerta de mi corazón, y lo hice porque nunca te perdoné que me arrancaras de mi lugar, de mi Tuiriz querido, del lado de mis tíos con los que me había criado en la casa «encantá». Para mí eso fue terrible. Recuerdo la primera noche que pasé con vosotros en aquel caserón por el que paso de vez en cuando, y que cuarenta y cinco años después aún me da escalofríos. Esa noche la pasé llorando en aquella cama con colchón de hojas de maíz, primero a gritos hasta que oí a mi madre decirte: —Pobriño vou a sua cama... Y tú le respondiste con tu voz de mala hostia: —Deíxao que chore que é un mal nacido!!! Yo me callé, y pensé que no te iba a dar el gusto de oíme llorar. Tenía cuatro años pero ya era tan zorro como tú. Y sí, seguí llorando, pero en silencio, y me prometí hacerte la vida imposible. Debí de conseguirlo, pues no tardaste ni un mes en volverte a Londres. Volvías cada año pero nada; no nos soportábamos. Yo nunca hablaba de ti. Me creí huérfano, y me funcionaba. Pero cuando yo estaba a punto de cumplir dieciocho tú te jubilaste y volviste para instalarte y joderme mis planes y mi cómoda existencia. Sí, me hiciste daño, mucho daño; y a veces el daño no se cura, pero yo lo hice consiguiendo que me echaras de casa. Y ahí dejaste de existir una vez más para mí. Durante unos cuantos años tuve pesadillas contigo, pero un día me olvidé; o me curé. Muchos años después recordé que tenía un padre cuando la vida se me torció, y te pedí ayuda, y me ayudaste. Unos años después volví a recurrir a ti, esta vez de una manera muy sucia, lo reconozco, y a pesar de todo volviste a hacerlo; lo siento. En ambas ocasiones te di las gracias. Ay, no era mi intención recordarte estos escabrosos hechos, pero ya ves… No te había pedido perdón nunca. Por alguna razón se dice que nunca es tarde para hacerlo. Sé que te hice daño, nos hicimos daño, pero tú lo has enmendado. Tú me devolviste todo lo que un día me quitaste; todo, y más. Puede que nadie lo entienda pero así es, si viví tantos años sin ti a mi lado, desde ese domingo no te has separado ni un momento, y cada día me cuentas y me enseñas a vivir y me haces entender todo lo que has hecho por mí. Te has metido dentro de mí y te has quedado, y disfrutamos juntos de la vida, de la tierra, de las pequeñas cosas, de los momentos; me haces reír, soñar y amar. Y encontré el lugar gracias a ti, el mismo lugar donde con nueve meses me dejaste; el mismo donde tu naciste, el mismo al que tú volviste desde Londres. El mismo al que tú me trajiste desde Alicante, en el que descansan tus huesos, en el que bailamos sin cerrar los ojos, en el que nos moja la misma agua, en el que nos ilumina la misma luna, en el caminamos a ningún lugar, en el que no nos hacen falta los suelos, en el que hay tantos caminos para andar. Y por fin ya no me arrepiento de ná, ni tú tampoco; este camino sí que me llena. 
Recuerdas que te enfadaste cuando te enteraste que estaba estudiando Biología, y yo continué todavía con más interés, y me especialicé en Genética… 
Y ahora lo entiendo todo. Llevo tus genes, somos como dos gotas de agua. Los dos nos criamos en la misma casa, los dos nos fuimos de esta tierra, los dos nos perdimos por el mundo, los dos quisimos volver y quedarnos solos. Los dos tuvimos un hijo y dejamos que se criara lejos, pero tanto yo, tu hijo, como el mío, volvimos al padre... Como dice Charo, la madre de Fer, «la genética ha triunfado una vez más». 
Sé dónde te escondes: allí donde se esconde el sol, entre los colores de las flores, esas que me pediste un día que te llevara cuando te murieras. No sé porqué, o sí, pero te empeñaste en repetirme que querías siempre flores frescas en tu nicho, y ya ves, ya no te fallo, lo único que me has pedido lo cumplo, y con alegría. No pasa un día que no vaya a ver tu nicho, siempre que no estoy en el este… Tó los días, y tú calladíto, pero sonriéndome desde un rincón, tan guapo, siempre elegante, como el gitano fino que nunca dejaste de ser; como buen sastre, el mejor de Londres. ¿Y sabes una cosa que nunca te dije? El día que me presenté en tu casa con mi Manuel, y vi que le dabas dos besos, supe que por fin había encontrado a mi amor. Él también te quiso desde ese mismo momento. No hiciste preguntas, estuviste encantador, alegre, nos preparaste la tortilla más rica que comimos nunca, con tomate y cebolla. Manuel siempre recuerda ese día e intenta conseguir hacer una que sepa igual y un día lo conseguiremos, cada vez nos acercamos más. No sé para que te lo cuento, pues tú lo ves todo a través de mis ojos, que son los tuyos, pero para que quede constancia de la realidad, lo escribo. Manuel sigue tus pasos, cuida de las Tierras como lo hacías tú, las ama todavía más que yo. Y Fer cada vez que viene aquí dice que siente que se le para el tiempo, y ama el flamenco desde la primera vez que vino aquí, él tiene también tus genes. ¿Y Manuel?… ¡Ha mutado! Oh!!! Bendita genética!!!
Y no olvides nunca que te esperamos to los días, pa mirarte y pa decirte, tantas cosas!!!

©Miguel Je  Febrero 2014

martes, 27 de agosto de 2013

Hablando con mis muertos.



«Escribo para intentar explicarme lo que no entiendo.»
Miguel Ángel Muñoz

Jamás se me ha aparecido la Virgen, ni he tenido llagas de repente, ni he visto llorar sangre, pero lo que sí me sucede habitualmente es que me hablan mis muertos más queridos. No oigo su voz, pero los escucho en mi interior, me hablan pausadamente, son mensajes cortos -menos, incluso, de 140 caracteres-, claros, concretos y concisos. Mantenemos, a veces, breves conversaciones. Estos últimos días se me reveló mi madre varias veces. Casualmente ahora está aquí, leyendo lo que voy escribiendo, no dice nada, está atenta, mueve sus cristalinos ojos azules a la vez que voy añadiendo «hormigas» (caracteres). Cuando paro de teclear, para comprobar lo escrito, siento como sonríe y me dice: —¡Venga sigue, que me tienes en ascuas! Yo voy y me paro, y sin abrir la boca le digo que me apetece un cigarro.
—¿Acaso no has fumado bastante hoy? Su tono ha cambiado, se ha puesto seria, yo también. Me toco los labios con el pulgar, pienso unos segundos y le contesto: —Pues no… ¡¡¡«Only one»!!! 
(Rogándole). —Hoy es día 30 de diciembre del 2012 desde hace dos horas y media, y tu sabes que ha sido una sola vez. Vuelve a sonreír!!! —Qué «fulero» eres, non sei a quen te pareces? ¿A quén vai ser? A teu pai!!! -respondiéndose ella misma.
Yo ahora también me río y no me corto y le contesto, y eso a sabiendas que odia que le «conteste»: —Pues yo creo que me parezco más a ti, tú eres aún más pícara que yo. Bueno, ¿nos hacemos ese cigarro o qué? —Veña, sempre o foches e seguirás sendo un antoxadizo. ¿Acórdaste…? «Mina tero cereixas!!! Mina tero totós!!! Mina quero augardente!!!…» —Sí, vale, pero también le consultaba, le pedía su opinión: «¡Mina! ¿Levo a paxara ou non levo a paxara?»
Mi tía Herminia no sólo me habla sino que además desde que se fue allá por el 85 no me ha dejado apenas un momento, me ha cuidado y protegido toda mi vida; todavía de vez en cuando se mete en mis sueños y me cuenta un fantástico cuento de ladrones que nunca se acaba.

—¿He oído mi nombre? —¡Vaya, la que faltaba! Se lo dije cariñosamente, no creáis. —Pues yo no!!! ¡Estoy harta de tenerte siempre encima! Suelta mi madre con ¡una sorna!, y ah!!!, ahora que lo pienso, lo de estar siempre encima lo dice literal porque Herminia está en el último nicho, el tercero y mi madre en el bajo. —¡¡¡Qué estás cuchicheando??? Me dicen las dos a la vez y en esto que se escucha a mi padre malhumorado: —Estas no son horas… Shit! ¡¡¡Cona que o pariu a quen se lle ocurríu meterme no nicho do medio!!!
No recordaba que mi padre fuera tan mal hablado, pero sí que cuando él dormía quería que todos estuviéramos también durmiendo. Así que me voy a hacer un cigarro, como cuando lío un cigarrillo me concentro únicamente en lo que estoy haciendo pues pierdo sintonía y ya no sé si la volveré a coger, pero lo que sí sé es que pienso escribir lo que necesitaba explicarme. Ahora vuelvo!!!

Ya estoy aquí, entre humo verde, thinking in green… —¡Xa era hora! ¡Mira qué eres lento…! 
Mi madre siempre me ha vendido muy mal. Recuerdo cuando venía mi tía Oliva, su hermana más joven, y le decía que me llevara al pueblo pero que no me devolviera más porque «non pode ser mais trasto do que é». Rápidamente saltó Herminia con un acento cubano residual, que me sobresaltó, adquirido en sus años de juventud en La Habana: —No es lento, es meticuloso… Mi madre la interrumpió: —Lleva el mismo camino que el tío Pepe, se morirá de cáncer de pulmón de tanta fumeta. —¿Quién me nombra? —¡¡¡Oh, Pepe, cuánto tiempo!!! Dije conmocionado; mi tío Pepe que descansa junto a dos de sus hermanas Herminia y Manuela… —¡Oh, meu Miguel! Sé que te acuerdas mucho de mí. Ya ves aquí estamos todos juntos… Ah, antes de que me olvide tengo que darte las gracias por haber puesto mi nombre en la placa. Siempre supe que me querías a pesar de no querer nunca dormir conmigo… —¡Manuela! —Siempre te gustó la noche, viniste una noche, casi de madrugada a despedirte de mí a aquella maldita residencia de la Xunta, no sé cómo te dejaron entrar a esas horas, debían de saber que me quedaban horas. Me contaste lo mal que estabas, lloraste al verme tan débil, con tan poca vida ya, me acariciabas la cabeza sorprendido de mi poco pelo y tan corto… ¿Echabas de menos mi moño y sus horquillas? —¡Ya está bien, hoy es mi día! Hoy hace un año que resbalé es aquella jodida rampa, jamás pensé que me moriría de frío, jamás pensé que nadie me oiría pedir auxilio… Rápidamente le cortó mi padre: 
—Segunda, ahora ya sabes que hay que tener cuidado con lo que se pide, ya ves que puede cumplirse. —Xa, querido, pero eu cando decía que me gustaría morrerme nun accidente pensaba nun golpe que me deixara no sitio e non darme un bon trastazo e non poderme apañar pra salir da fodida obra. —Po lo menos dormicheste e non te enteraches de nada pero eu morría en vida cando non te encontrábamos. Estabas tola, tan presumida que non podías pasar sin pintarte os morros… —Estaba de pasarme, se non fora pola barra de labios sería por outra cousa. —Pero se tuveras cabeza non habrías ido sola, como una raposa. —Venga Segundo, no te enfades, que no estuvimos tantos días separados. —No te jode, haber venido a por mí tan rápido… —No te iba a dejar en esa residencia llena de lagartas. —As únicas lagartas eran as fillas de puta das monxas, que me quitaron o anillo e o reló que me regalou o Derick. —¡No me digas! ¿Y pretendéis hacerme una misa en unas horas? Me está hablando a mí… ¿Qué le digo…? —¿Qué te digo? Yo tampoco estoy de acuerdo, no es que odie a la iglesia, ni a los curas, pero simplemente no me interesan. Te podría decir que la idea no fue mía, pero tampoco expuse mi negativa. Sé que una misa no es lo mejor que te podemos ofrecer, ni lo que más te gusta, pero si al menos eso sirve para que nos reunamos tus allegados pues lo acepto, lo malo es que no todos pensamos lo mismo y hay varias deserciones, ya las verás o a lo mejor ya las sabes.
Bueno yo lo celebraré recordando anécdotas… He arreglado la casa, he puesto flores, aquí, no en el nicho, yo como tú: «las flores en vida». Bueno, ¿qué te parece? Cuesta y me cuesta decirte que si te pierdo me perderé, pero no te perderé, te cuidaré dentro de mí. Ahora no digas nada porque voy a hacerme otro cigarro. Shiiiii… ¡¡¡Qué te conozco!!!

(c) Miguel Je 2012

domingo, 25 de agosto de 2013

Carta que nunca te envié



 2.Februay'2006.Tuesday
Noche de insomnio: 2:35 AM. He subido al estudio, más de dos horas en la cama sin conseguir dormirme... ¿Angustia? ¿Ansiedad? Ambas al tiempo y sobretodo mucho miedo, tanto, que me entró hasta pánico.
Ya es Jueves, y fumo un cigarrillo de la última cosecha, apurando ya el último frasco. Sol y Luna se hacen mimos en el otro sofá, el de Pilar, la dueña de esta casa. Ahora ya no sé si juegan o empiezan a pelearse. Sol mueve alegremente su rabo como queriendo provocar a su hija, pero esta empieza a aburrirse y de un salto abandona a su madre y la deja sola en el sofá para beberse unos chupitos del agua del bol de Dean.
Los últimos días de la obra me están torturando. Son tan intensas las ganas de volver a nuestro hogar que mientras espero fumando me consumo. Siempre esperando, siempre fumando, y hoy no hay whisky, se lo bebió todo Pepet, mi padre valenciano, pero eso ya es otra historia que contaré en otro momento, hoy no tengo humor para ello.
Ahora me incorporo, y voy hacia la cocina a por un poco de ron, añejo como en los viejos tiempos; sólo falta la voz susurrante de Olvido Gara en mis oídos y podría retroceder unos cuantos años, tantos como 16 y encontrarme en Compostela en los primeros meses del 1990; eran largas noches escribiendo para planificar un futuro demasiado incierto por aquel entonces, todavía lo esperaba todo de la vida y además lo deseaba todo, no quería perderme nada. Noches dedicadas a inventarme un futuro en la más austera soledad. Dieciséis años después sigo haciendo lo mismo pero en unas condiciones, creo, mucho menos hostiles, algo he avanzado, sencilla evolución natural. Ahora ya no camino solo, están las gatitas, Dean (mi anciano pastor belga, mi primogénito) y, mi Manuel: mi Ángel de la guarda, mi mejor apoyo y el segundo gran amor de mi vida (el primero ya sabes que has sido tú). La vida ha sido justa conmigo y yo también he tenido la inmensa paciencia de saber esperar sin dejar de buscarlo. Estoy convencido de que Manuel ha sido un regalo de mi tía Herminia desde el más allá. A pesar de haberse ido hace tantos años jamás ha dejado de protegerme y cuidarme. Se murió con esa preocupación de saberme desamparado y se quedó en mi corazón para siempre, toda mi vida arropado por su infinito amor maternal. Siento que ahora ya está en paz, pero no por ello me pierde de vista.
Ron reserva Varadero, comprado hace años en el Plus -mi súper favorito en la actualidad, antes fue el Día, curiosamente ambos tienen en su logotipo el signo “%”, identificador de superficies de descuento y precios bajos, yo siempre tan ahorrador-. Me sienta mejor que el whisky.
Estoy ya más animado; hay que vivir el presente, disfrutar de cada día y no agobiarse por el futuro. “Si un problema tiene solución no te preocupes, si no la tiene tampoco te preocupes”. He de recuperar ese libro: “El poder curativo de la mente”. Me lo había regalado Ana y en una época de euforia lo presté, y no recuerdo exactamente a quién. ¡Una pena! Pero lo leí muchas veces y algo habré aprendido con ello, vamos, digo yo. Por cierto, hablando de Ana, tan sólo faltan unos días para su cumple, es «acuario» como tú y su padre. El de Elena fue hace menos de un mes, la llamé y tuve que dejarle mis felicitaciones en su buzón de voz. No he recibido noticias suyas desde entonces. Mis sobrinas son así de naturales. Por lo cual este año había decidido no escribirle a Ana mi carta-regalo habitual, pero es posible que cambie de opinión. Sí, muy posible.

Suspiro, pienso... ¡Ay, la casa, la puta casa! ¿Quién me mandaría a mí ampliarla? Pero para evolucionar hay que sufrir, y sé que en cuanto finalice el “obrón” y volvamos a Espacio Je todo va a ser maravilloso. Un sueño cumplido, mi mejor sueño, el más difícil, el que parecía más inalcanzable. Pero necesito ya mi ESPACIO, y abrirlo al mundo, producir, vivir sin preocupaciones y ser feliz.
ESPACIO JE está a punto de ser reinaugurado, mi sueño a punto de cumplirse. Será más grande, más del doble de metros cuadrados, más cómodo, más luminoso, con más estancias, más confortable para recibir invitados o cooperantes. El proyecto pensado y repensado, estudiado al milímetro se hace realidad. Resulta emocionante comprobar como cada noche se hace más real. Ese sueño alimentado durante toda mi vida va revelándose día a día. Hoy han puesto el mosaico de la ducha del aseo de la primera planta. Un baño de lujo, ya puede por lo que ha costado, pero será una estancia en la que surjan historias, de ella tiene que salir ARTE. Hay que rentabilizar la inversión. ¡Y ese balcón al Mediterráneo de madera de Iroco! Otro sueño cumplido; dos tumbonas mirando al mar, una imagen soñada cuando todavía vivía en Lugo y que aparecía en la portada de un disco de un grupo de Rock Sinfónico americano*, como todo lo tengo embalado en cajas no puedo decir el nombre concreto, mi memoria está muy tocada. Será la terraza de moda este próximo verano, al menos para nosotros.
Se me está ocurriendo que este cumple podría invitarte a conocer el nuevo Espacio Je. 

Podrías ayudarme a escribir algo en tus próximas vacaciones. Podría ser un buen reencuentro. ¿Tú qué crees? Vaya, te estoy escribiendo una carta como cada año. Sería un buen regalo para los dos el volver a vernos en Finestrat después de tantos años. Nos veríamos en mi terreno, el terreno que yo creé, por el que tanto he luchado, por mi lugar en el mundo, que es éste y aún no sé porqué. Pero sí sé que estoy en el camino. Toda mi vida he caminado hacia una estrella y desde aquí la veo cada noche, por eso creo que he llegado a mi LUGAR. La contemplo todos los días con alegría, con serenidad y me siento bien conmigo y con el entorno. No sé si tú ya has encontrado tu “lugar” pero cuando te sucede, eres consciente, y te sientes feliz. Sólo por palpar que estás donde tenías que estar.

Me he vuelto tan simple que hoy tengo puesta la radio -eso sí, Radio 3-, como antaño en Santiago, cuando sólo tenía la música de una radio-despertador y me dejaba llevar por la casualidad. Cada canción que oía tenía un significado, lo tomaba como un mensaje para actuar en consecuencia. Ahora suena música Dance y escribo bailando.
Si supiera describirte la casa en la que vivo, mientras continúan las obras en la nuestra, alucinarías. Es para verlo. Es la casa de al lado: el 51. Pilar, la dueña, mi vecina ginecóloga, hizo hace unos años la obra de ampliación, por lo tanto tiene una superplanta inferior. Ella nos dejó su casa y sus muebles, por lo que los míos están intercalados, dos hogares metidos en el mismo espacio. Sus cosas con las mías; somos de gustos opuestos, imagínate el grado de eclecticismo. Como es de noche y no se ve afuera, esto podría estar en cualquier lugar, fíjate un simple detalle: el teléfono es de esos que están colgados en la pared y que para oír tienes que descolgar un auricular y hablar a una especie de embudo que sale del cuerpo del teléfono, para marcar los números tiene la rueda giratoria en la que metes el dedo en el número deseado y giras hasta un tope. Todo lo de ella es falso, de imitación, y lo mío es lo que es y punto, sin falsas apariencias. Por todo esto, la casa tiene un aire de reciclaje. Desde luego el ambiente que hay es único.

Sobre la mesa en la que te escribo hay infinitas cosas. Varios mecheros de diferentes formas y colores, botes y frascos, muchas velas distintas -unas encendidas otras sin estrenar-, tabacos de tres marcas: Ducados, Fortuna y Cutters-Choice. Dos mandos a distancia, un plato de Sargadelos con una vela azul finiquitada, una tortuga de metal, un gnomo, otro tabaco (se llama Domingo, para liar). Una funda de gafas Armani de piel marrón sobre un libro: “La sombra del viento” de Carlos Ruiz Zafón, regalo de mi 41 cumpleaños hecho por Pepet. Varios CDs: el último de Javier Álvarez (Plan Be) y el último de Madonna (Confessions on a dance floor). Un cenicero robado de un hotel de Albacete el día de mi 38 cumpleaños (el San Antonio de 4 estrellas).
La música ha cambiado de Dance a Étnica. Hago un receso para echarme otro vasito del famoso Ron. Me sirvo el ron, y me paseo bailando por la casa observándola, y viajo cuando mis ojos se paran en algún objeto, el botijo que compró Víctor en la Vila al poco de estrenar Espacio Je, la jarra antigüa de lavabo de Manuel, la mesa de la tele que me hizo mi cuñado Pacolo cuando yo vivía en la calle del Orzán en la Coruña ¿te acuerdas? La TV que compramos en Continente (ahora llamado Carrefour), dos fuentes de Sargadelos regalo de mi hermana Elena, una con tomates y la otra con naranjas y limones. La cama de Dean, sus juguetes en una cesta de mimbre, Sol durmiendo en su sofá. ¡Todo un viaje!
¿Y yo? Vestido con albornoz blanco sobre una chaqueta de lana con cremallera frontal y pantalón de chandal de rayas horizontales, mis fantásticas zapatillas de Zara Home en los piés y mis Gucci de pasta años 40 para ver mejor lo que escribo. Esas gafas también tienen una historia para ellas solas. Prometo contártela si vienes a verme. Una orquídea blanca sin flores ya, bueno le queda una medio marchita, también tiene su historia. Si vienes te contaría tanto; tengo tanto que decirte. No lo sabes bien, y además, tantas ganas de hacerlo.

Y para terminar una exclusiva: dentro de unos días, el 9, yo estaré celebrando mi boda civil. Hubiera deseado que tú fueras uno de los dos testigos...

!!!FELIZ CUMPLEAÑOS!!!

*(Manfred's Man)
(c)Miguel Je

viernes, 5 de abril de 2013

ÁNGELES: CARBALLO & NOGAL



«He who cherishes a beautiful vision, a lofty ideal in his heart, will one day realise it.»


Leo





Saludos. ¿Qué dialecto ibérico domina usted?









Miguel





Perdone usted Mr. Guzmán, pero he de decirle que no domino un dialecto, domino la lengua Gallega!!!









Leo





aaahhhh…





Gallega!!! Deja ver si lo encuentro en el google translator......




—
 ¡Ola meu amigo e irmán!











Miguel
Mi lengua es últimamente demasiado hábil, estoy aprendiendo después de desaprender lo aprendido en tierras hostiles. Después del viaje astral de esta tarde, con el que he dado por finiquitado mi vida de ocultación, en esta mágica semana, vuelvo a resucitar al hombre que un día fui. Si el León ha muerto, Ángel Carballo vuelve a la vida pública, algunos temblarán al descubrir que no había fallecido, pues simplemente había estado meditando 12 años, y no, no había muerto asesinado por dos adolescentes de origen marroquí en Madrid, en el 2002, a las 0.30, golpeado con un adoquín de granito, en la céntrica plaza de las Descalzas Reales. Mañana reaparece junto a su antiguo grupo de Rock, en una pequeña sala de conciertos, precisamente en esa misma plaza. Pensarán algunos que había permanecido congelado pues en una sola semana he vuelto a tener el mismo aspecto que tenía esa noche de la desaparición. Milagros del Universo, padre de toda la existencia…









Miguel





Qué rápido aprendes hermano y a la vez amigo…














Leo





jajajaja, k loco





Me gusta.









Miguel





A tua xenética tamén e boa!!!





 De moi pequeno xa decía que de grande quería ser un tolo, y eso es lo que he llegado a ser: un simple loco, con un ansia infinita por aprender y compartir mi gran capacidad de amar…














Leo





Su genética también es buena!!! 





ajaja













Miguel
Nuestro padre el Sr. Guzmán está temblando de pánico ante lo que se avecina, él fue el que me recogió y me curó todas las heridas y ahora está feliz de ver que lo que esa noche le conté era tal cual……









Leo Guzman







Jajaja





En breve regreso… Si tiene algo que compartir, adelante mi estimado Miguel!!!









Miguel





Yo a cambio le regalé el paraíso con él que siempre había soñado, y que un día un mal hermano le robó; simplemente se lo regalé en tierra extraña, pero dice que es mucho más hermoso y está feliz, sólo tiembla de la emoción de ser consciente de haber llegado a la meta, que de joven se había marcado…


Estamos muertos muertos otra vez, otra vez… Siempre que me acuerdo de aquel año, el 2006, donde me suicidé dejando una nota… me pongo sentimental. Estamos muertos otra vez. Tiemblo con la idea de enfrentarme de nuevo… De enfrentarme a un día claro, como el que un día había dejado. Esta vez hemos sido nosotros los que hemos matado y el suelo se convierte en poesía, la sangre se quedó junto al banco quebrado, ahora inexistente y reconvertido en otro que ha tenido que ser rescatado por el ahora sucio dinero robado a los ciudadanos por un corrupto gobierno, y no a punta de pistola simplemente a tijeretazos en los derechos adquiridos con sangre, sudor y lágrimas durante siglos…









Miguel





Los muertos Manuel y Miguel ahora son Ángeles: Nogal y Carballo. Hemos de volver al punto de partida, pero ahora intocables, porque los muertos lo son. A los muertos que vuelven se les teme… Hartos de disfraces podemos volver a ponernos las mismas ropas, impolutas, impecables, impermeables al paso de los años.









Miguel





Galicia!!! El valor para marcharse, el miedo a llegar, nos dejaremos llevar hasta el mar donde los turistas ya no están. La corriente nos enseña el camino hacia el más allá. Volviendo al mar… Todos duermen, mientras nosotros soñamos con amanecer en otra ciudad, en otro lugar, dejándonos llevar para aterrizar en el parque donde surgió nuestro amor. No pretendemos vengarnos de quienes nos mataron, nos conformamos con darles el gran susto de vernos vivos, felices, incorruptos, elegantes; cantando y tocando viejas canciones con ritmos relentizados.
 Dos espejos frente a frente recrearán versos que un día les hicieron bailar y que pasado mañana sólo les paralizarán. No nos presentaremos como el grupo de rock al que un día adoraron, no, ahora somos un duo, y no dinámico, permaneceremos estáticos con sonidos pregrabados, pero nuestras voces serán las mismas, aunque mejoradas por los mil ejercicios de dicción. Nos hemos puestos guapos para ti, para ti y para ti. Una voz en off les explicará que el show no tiene explicación, y pasara de la presentación; simplemente sonarán unas notas de piano, luego se mezclará con una guitarra y mi voz dirá: 


—Soy yo a quien tú esperas, luego su voz, la de Ángel Nogal dirá:


—No soy yo a quien tu esperas.


 Se unirá entonces una batería, y ya a dos voces diremos: 


—Sois vosotros a quien esperábamos!!!


Se unirá el bajo, y entonces se iluminará la pantalla del background con 4 maniquies vestidos de riguroso luto, cada uno con su instrumento: teclados, guitarra, batería y bajo.




«Uuuuuauuuuuu Uuuuuuaau Uuuuuauuuuuu!!!


 Te canto y te miro a la cara,
 sufre,
 que sepas lo que un día sentimos,
 

cuando perdimos la dignidad,
 tomad 

las cosas que un día fueron muestras 
 y que un día robasteis,
 hoy son vuestras,
 

os la regalamos ya,
 pero que sepáis que eso no se come,
 

ya no nos duele,
 ni nos muerde vuestro odio,
 

nuestras heridas ya han sido acariciadas,
 ya han sido curadas,
 ya alcanzamos la felicidad,
 

ya no nos importa más allá de este recuadro.


UaaaaaaaaU UUUUUUUUUUUUUUHHHHHHHHH!!!


Reconocemos que perdimos los papeles

Os seguimos el juego 

eso ha sido el error

eso ha sido la perdición

y nos perdimos en el rencor

y perdidos encontramos el amor

y encerrados jugamos con el calor

y encontramos en el fuego dolor

del dolor prendió una llama

era como una lengua que todo lo quemó

Y nació un nuevo ser

que era fruto del árbol del amor

y el Ailanthus 
se disparó, hacia el cielo,
convirtiéndose en el bello árbol de los dioses

la higuera explosionó

el almendro se puso a florecer
por segunda vez pero en otra estación

volviendo a cubrir el suelo con sus pétalos blancos
el olivo creció,
su tronco se retorció

Ya sólo necesito amar

empezar a rodar

y coger piedras 
y arrojarlas al mar…



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(c) Miguel Je 2013